Este acompañamiento lo asocio al mes de mayo. Todos los ingredientes son primicia: los primeros guisantes, zanahorias tiernas y patatas a las que apenas se les ha formado la monda, tienen apenas una cobertura clara que se retira raspando con el cuchillo.
Podéis presentarla de acompañamiento con carnes o pescados, ¡aunque yo me la comería sola!
Como veréis se prepara muy rápidamente. El secreto: unos ingredientes tiernos y de calidad y un toque de mantequilla.
Ingredientes
1/2 Kg de guisantes
1 cebolla tierna
3 Zanahorias tiernas
Patatas nuevas
Unas tiras de tocino
Aceite de oliva
20 g de mantequilla
Sal
Colorante alimentario
Preparación
Esta jardinera de guisantes se prepara en la olla a presión.
Tenemos preparados todos los ingredientes: los guisantes pelados, el tocino en tiras, las patatas peladas y lavadas cortadas en tacos pequeños, y las zanahorias peladas y cortadas.
Ponemos en la olla un chorro de aceite y añadimos la mantequilla. Rehogamos entonces las tiras de tocino y vamos añadiendo las zanahorias, las patatas y los guisantes. Le damos unas vueltas a fuego medio, aliñamos con sal y le añadimos un vasito de agua en el que disolveremos un poco de colorante alimentario. Cerramos la olla, y una vez alcanzada la presión dejamos cocinar unos 10 minutos.
NOTA: La cantidad de agua a añadir y el tiempo de cocción dependerá mucho de si los ingredientes son tiernos o no, así como de la variedad de guisante empleada. Los guisantes y patatas no tan nuevos necesitarán un poco más de agua.
NOTA sobre las leguminosas:
La planta del guisante , al igual que la planta de algunas otras leguminosas, presenta en sus raíces unas bacterias llamadas rizobios capaces de fijar el nitrógeno atmosférico al suelo. Estas bacterias no pueden realizar esta tarea por si solas, necesitan "hospedarse" en las raíces de las leguminosas.
Las plantas, para poder desarrollarse, necesitan agua, dióxido de carbono que toman del aire, la luz del sol, y unos cuantos elementos nutritivos que toman del suelo, como el nitrógeno, fósforo, potasio y otros. La función de los abonos o fertilizantes es reponer estos elementos al suelo, para que nuevas plantas puedan desarrollarse.
Así que al plantar guisantes en la huerta, no sólo disfrutamos de un delicioso alimento: cuando la planta muere ayuda a fertilizar el suelo.


