Ir al contenido principal

Nuestro amigo el cuscús

El cuscús es la típica cosa de la que a veces oía hablar, pero de la que no sabía  nada. Hasta que hace unos años, en una estación de servicio francesa (qué maravilla las estaciones de servicio francesas, no hay color¡) comiendo en el típico autoservicio de emergencia en una paradita del viaje, PAMM¡¡¡, conocí al cuscús. Fue en una ensalada. No muy buena, por cierto. Pero allí estaba él, destacando en la composición y sorprendiéndome...

Con todo, tardé lo mío en incorporarlo a mis experimentos: francamente, no se me ocurría qué hacer con él. (Todavía no tengo un gran muestrario de platos con cuscús, pero empiezo a perderle el miedo y a improvisar cosillas). 

Y por qué llamo esta entrada, "nuestro amigo el cuscús"??? Pues porque apenas calentando un poco de agua, tienes una guarnición deliciosa¡¡¡


Pero bueno, hagamos bien las presentaciones:  el cuscús es sémola de trigo, o sea, como una harina gruesa, trigo poco molido. Aquí se complica un poco la cuestión, y aunque no soy una experta os comento:
- El cuscús (según la RAE, aunque en algunos sitios lo veréis escrito como couscous, el término francés) es el nombre de un plato típico magrebí hecho a base de sémola de trigo duro.
- Sin embargo, en multitud de recetas  en la red, denominan así al ingrediente (sémola de trigo). Además,  los envases comerciales de muchas marcas denominan al producto como cuscús, y en la letra pequeña de los ingredientes aclaran que se trata de sémola de trigo duro.


Pero como lo queráis llamar, es delicioso, fácil y rápido de preparar, por lo que merece formar parte del  fondo de armario de nuestra cocina.


Eso sí, una mala noticia: la sémola de trigo tiene un alto contenido en gluten, ya sabéis, la glucoproteína que se encuentra en las semillas de muchos cereales, entre ellos el trigo, por lo que no debe ser consumida por aquellas personas que padezcan celiaquía (intolerancia al gluten).


En cuanto pueda os iré relatando algunas de mis incursiones culinarias con cuscús. De momento, os dejo una foto del individuo en cuestión:


Cuscús esperando a ser cocinado



Entradas populares de este blog

Limoncello casero

Hoy estreno la categoría de las bebidas espirituosas con un sabor que me encanta, el limón. Bueno, todos los cítricos me entusiasman: en comidas, postres, bebidas, perfumes... Y digo, ¡por fin! porque aunque no os contaba nada, estos últimos 15 días he estado preparando lo que os traigo hoy (no penséis que es laborioso, es que necesita un tiempo de maceración). Esta es la primera vez que hago un licor, pero cuando vi la receta del limoncello (un licor típico del sur de Italia) me pareció tan sencilla, que decidí hacer esta primera incursión. La receta la encontré en la web   www.buscarecetas.com.ar . Ingredientes:   1/2 l de aguardiente gallego de orujo 1/2 Kg de limones 750 ml agua mineral 400 g de azúcar Preparación: Este licor se elabora con la cáscara de los limones, por lo que lo ideal sería conseguir unos limones caseros o de máxima confianza, y en todo caso lavados con esmero (vamos a extraer los compuestos presentes en...

Iron cakes o el experimento que salió mal

Ponseby para Químico Cocinero Teniendo en cuenta que este es un blog de cocina que defiende la importancia de experimentar, me he permitido aportar esta experiencia mía en el mundo de las magdalenas, que por fallida, o mejor debería decir desastrosa, me ha enseñado a respetar estos dulces aparentemente inocentes. Aquella tarde me sentí aventurera y recordé una receta que había copiado no sé dónde ni cuándo y que esperaba agazapada en un cajón. Me dije: "¿por qué no?".  Sin saberlo, acababa de caer en lo más parecido que conozco a entrar en un páramo de arenas movedizas. Seguí la sencilla receta al pie de la letra, utilizando los ingredientes y las cantidades exigidas sin caer en la tentación de introducir variaciones o sucedáneos audaces. Ignorante de mí, en esos momentos un pequeño e imparable drama empezaba a fermentar.  Orgullosa, fui repartiendo con mimo la masa resultante en sus cestillos de papel rizado. ¡Ya me parecía verlas crecer, formándose en s...

Caballa al horno

Después de unas agradables vacaciones, aquí estoy de vuelta. Bueno, hace ya unos cuantos días que estoy de vuelta, pero distracciones varias, y sobre todo un profundo dilema , me habían impedido contaros alguna de mis experiencias culinarias... Y es que a mi modo de ver, en cuanto al blog he acabado el año muy arriba: que si la entrevista para "El rincón de Galicia" , que si los 100 primeros seguidores , un premio con el que me siento profundamente identificada, el "Black Sheep" (al cual por cierto aún le tengo que hacer los honores), y la hilarante, desternillante, apoteósica aventura de Ponseby y sus Iron Cakes , con las maravillosas fotos de Dospixels ... Cómo no va a ser dificil retomar el blog en este nuevo año!!!! Y con la dificultad añadida de que tras los pequeños (en serio, pequeñitos...) excesos cometidos durante las fiestas, tanto yo como mi pandilla de catadores voluntarios, comenzamos el año un poco inapetentes, pidiendo verduritas y...