Es complejo experimentar con comida. Porque, y si sale mal el experimento? o no es del todo satisfactorio? o aún siendo el resultado superior, los catadores voluntarios se saturan?.
Este es uno de los muchos motivos de que dosifique bastante los experimentos de este blog, y de que en algunos de ellos el grado de experimentación introducido sea de bajo riesgo (al fin y al cabo tengo una plantilla limitada de catadores voluntarios y estos deben llevar una dieta variada y equilibrada desde el punto de vista nutricional).
Como curiosidad os contaré que hace unos años, cuando vivía en una casa con muchos gatos y parte de mis experimentos acababan en los mininos (no muy a menudo, en serio), siempre me llamaba la atención que no mostrasen inclinación ni por el chocolate a la taza, ni por la cobertura de chocolate ni por la leche chocolateada. Al fin y al cabo: si se avalanzaban sobre la leche, no debería gustarles más aún con chocolate??? Muchos años después descubrí que el chocolate es altamente tóxico para los gatos (y también para los perros) por una sustancia que contiene, la teobromina, con el agravante de que los animales eliminan esta sustancia muy lentamente de su organismo. Además, cuanto más negro el chocolate, más teobromina. Afortunadamente, mis sufridos gatos siempre han sabido mejor que yo qué les convenía.
Pero ya os digo, esto fue hace unos años, en este momento os puedo asegurar que:
