Desde hace siete años, cada vez que llega el mes de septiembre, me pongo morada de "uva país". Están deliciosas. Y claro, me frustro: sólo las encuentro a la venta durante 2-3 semanas y ni siquiera las venden en cualquier tienda: normalmente las localizo en pequeñas fruterías de barrio o en las tiendas de comestibles de toda la vida de Santiago de Compostela. Vaya por delante: soy la primera en defender que lo mejor es comer siempre los productos de temporada. Pero poder comer estas uvas sólo dos semanas al año... Así que me propuse saber más sobre estas uvas, con la esperanza de prolongar más tiempo el idilio. Es así como nació:
EL MISTERIO DE LA "UVA PAÍS"
Este es un misterio propio del mes de septiembre, y cierto es, ya estamos en octubre. Y es que no conseguí aclarar satisfactoriamente todas mis preguntas. Me debatía entre hacer pública mi ignorancia o permitir que lectores "connaisseurs" y generosos aclarasen mis dudas.
Reconocida mi ignorancia, me limito a exponer los hechos conocidos:
- Fuera de la comarca de Santiago, nunca antes había visto este tipo de uva.
- El nombre con el que se la conoce en los puntos de venta, es "uva país". Esto no es de mucha ayuda, porque el añadido "país" cambia de significado según la localidad en la que uno se encuentre.
- Hay quien la denomina "uva catalán". Esta parece una pista más fiable.
- En cuanto a la degustación: si cometes el error de intentar masticar un vago de esta uva, se te pone cara de haber chupado un limón. Es muuuyyy ácida.
- Los lugareños te cuentan el secreto de su deleite, que radica en la forma de comerla: se toma la uva, y se aprieta en la boca para que se separe la piel u hollejo de la pulpa. La piel se desecha y la pulpa completa, sin masticar, se traga. De este modo no se percibe la acidez, sólo el dulce y el sabor de la fruta.
NOTA 1:
En este punto os estaréis echando las manos a la cabeza: ¡tragarse la pulpa entera sin masticar, es un atentado contra el aparato digestivo!!!. Yo también lo pensé, pero de otra manera el sabor de esta uva cambia radicalmente. Además todas las normas tienen alguna excepción, y comer esta uva sólo se hace unos cuantos días al año...
NOTA 2:
Aunque pueda parecer un sistema de degustación lento y engorroso, he de decir que he sido testigo de cómo expertos consumidores hacen desaparecer un racimo en pocos minutos. Es un talento que se cultiva, como el de comer pipas.
Partiendo del nombre que le dan algunos consumidores a este producto, "uva catalán", encontré en internet algunos foros (especialmente el de la web infojardin.com) en el que comentan que hay uva catalán negro, rojo y blanco. Por las descripciones que allí se hacen, y en especial el comentario de que es "una magnífica uva de mesa", todo parece indicar que efectivamente se trata de uva catalán roja.
Por lo que he leído en estos foros, la cepa de uva catalán roja es un híbrido productor directo (produce uva sin necesidad de injerto), un cruce de cepa americana y europea que se extendió en España como una solución a la viticultura en ambientes húmedos por su mayor resistencia a los hongos. Al considerarse más tarde una uva no apta para vinificación, decidió eliminarse (comentan que incluso la Unión Europea llegó a subvencionar el arranque de estas cepas). Por esta razón, ya sólo se encuentra en algunos lugares de Galicia, donde arraigó especialmente.
Para terminar, os cuento que ha llegado a mis oídos una curiosa historia sobre un vino local hecho de uva catalán roja, (y he probado el vino) de elevada graduación alcohólica y muy dulce, cuyo secreto dicen que está en la elaboración ya que según los lugareños está hecha de uva país y nada más. En fin, como os digo he probado el vino, es golosillo y alegra el espíritu, y si me percibís un poco escéptica es por aquello que me enseñaron de pequeña: "de onde non hai non se pode sacar". No entro en más detalles porque no quiero que me echen del pueblo...
