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Mejillones ¿en vinagreta?


Aunque parezca una exageración, llevaba un buen rato pensando cómo titular esta entrada, porque aunque la receta es muy fácil de hacer, y coloquialmente los llamo "mejillones en vinagreta", ¿cómo los puedo llamar así, si no llevan ni gota de vinagre???.

Ingredientes:
1/2 kg de mejillones
1/2 cebolla
1/3 pimiento verde
1 huevo
1 hoja de laurel
Pimienta blanca
Aceite de oliva virgen extra


NOTA SOBRE LA CEBOLLA:
A mí me encanta la cebolla, pero cuando es muy fuerte, picante, al tomarla cruda no sólo enmascara el sabor de los otros ingredientes sino que además me provoca dolor de estómago. El picor de la cebolla, o acritud, se debe de manera simplificada a los compuestos sulfurados que la impregnan. Para el comprador, distinguir una cebolla fuerte, con picor, de una dulce, de bajo picor, no es una tarea simple: si bien hay unas variedades de cebolla más propensas que otras a acumular compuestos sulfurados, influyen otros muchos factores como el tipo de suelo de cultivo, las condiciones climáticas, tipo y cantidad de fertilizantes, condiciones de riego y de conservación (normalmente las cebollas pican más al aumentar el tiempo de conservación). 

Preparación:
Antes que nada cocemos el huevo y lo reservamos. Lavamos bien los mejillones, y los ponemos en una potita con una hoja de laurel. Cuando tengo a mano, también le echo un chorrito de vino blanco. Pero el laurel que no me falte!. Ponemos al fuego con la tapa puesta, y dejamos que se abran. Mientras, picamos muy fino la cebolla y el pimiento, y los ponemos en un bol. Añadimos  el huevo duro pelado y picadito (yo lo aplasto en un plato con un tenedor antes de añadirlo a la cebolla y pimiento). Aliñamos la mezcla con sal, pimienta blanca , el aceite de oliva virgen extra y una cucharada del agua en la que se abrieron los mejillones (es importante que la pasemos por un colador). Esta agua potencia el "sabor a mar" de la mezcla, pero hay que tener en cuenta que de por sí está bastante salada.
Mezclamos bien, y ponemos una cucharadita generosa sobre cada mejillón, a los que previamente habremos retirado una de las conchas y dispuesto en el plato en el que los vayamos a servir.

NOTA:
- Simplemente con cebolla y perejil (fresco) muy picaditos, el aceite de oliva virgen y el chorrito de agua de cocción, los mejillones están muy buenos (de pequeña casi siempre los tomaba así).
- Con pimiento rojo, o pimiento rojo y verde además de la cebolla resultan también muy sabrosos y vistosos.

Resultados:
Creo que el huevo cocido introduce una variante interesante en este plato, porque suaviza mucho el sabor del conjunto. Por lo demás, el plato resulta muy vistoso y sabroso.



Conclusiones:

Este es un  plato que no falla, en cualquiera de sus variantes. Los únicos "puntos críticos" a mi modo de ver: que los mejillones sean de calidad, y que la cebolla sea de una variedad dulce, para que no mate el sabor del conjunto.

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