
Hoy me levanté con ánimo anárquico y rebelde, y mientras hacía la compra se me ocurrió que siempre quise hacer una Tarta Tatín: ya sabéis, esa tarta de manzana que parece que está hecha del revés y que fue cocinada por primera vez por las hermanas Tatín. Mi fascinación por esta tarta viene de haber visto cocinarla en algún programa de la tele hace muchos años, del que recuerdo unas manzanas de delicioso color caramelo. Pero ya os he dicho, hoy me siento un poco anárquica, así que leí el artículo de la wikipedia en el que explican la historia de la tarta y cómo se prepara, y con eso me lié la manta a la cabeza.
Mientras escribo estas líneas la tarta está en el horno, pero pienso colgar este post sea cual sea el resultado. Os contaré cómo la hice yo:
Ingredientes:
5 manzanas golden
15 ciruelas pasas deshuesadas
Coñac
caramelo líquido
Masa de hojaldre
50 g de mantequilla
NOTA sobre los ingredientes:
- Mis manzanas eran más bien pequeñas pero muy sabrosas.
- Decidí añadir ciruelas pasas porque: a) me gustan, b) tenía un paquetito en casa
- Del coñac lo que espero es que añada un poco más de gracia a las ciruelas.
- El caramelo líquido: supongo que es mejor hacerlo con azúcar y agua, pero la última vez me quemé un dedo, y me dolió lo suyo.
- La masa de hojaldre también la compré hecha, en la zona de refrigerados.
- Y sí, hoy usé mantequilla, las normas están para saltarlas ciertos días, y hoy toca.
Preparación:
Antes de nada puse en un cuenco las ciruelas con un chorretón de coñac.
Pelé y corte las manzanas (digamos que cada manzana la corté en 8 partes). En una sartén, puse la mantequilla a derretirse lentamente, y le añadí el caramelo líquido. Cuando mantequilla y caramelo se habían mezclado, añadí las manzanas en trozos, las salteé y las dejé un par de minutos en la sartén, siempre a fuego lento. Por último añadí las ciruelas con el coñac. Salteé de nuevo y dejé al fuego nuevamente un par de minutos.
Vertí la mezcla de la sartén sobre un molde para el horno, y lo cubrí con la masa de hojaldre. Hay que pinchar la masa de hojaldre para que no se hinche mucho.
En el horno, precalentado a 200 C, metí la tarta 20 minutos.
NOTA:
Por el olor que me llega mientras escribo estas líneas, creo que ya está lista. Voy a desmoldarla antes de que el caramelo se enfríe y sea misión imposible!.
NOTA TÉCNICA:
Parece ser muy importante en la elaboración de esta tarta poder caramelizar las manzanas en el mismo molde que va al horno. De esta manera, en el proceso de caramelizado ya se colocarían las manzanas en su disposición final y mucho más "apretujadas". No lo he podido hacer así porque ninguno de mis moldes para el horno son válidos para cocina de inducción.
NOTA TÉCNICA:
Parece ser muy importante en la elaboración de esta tarta poder caramelizar las manzanas en el mismo molde que va al horno. De esta manera, en el proceso de caramelizado ya se colocarían las manzanas en su disposición final y mucho más "apretujadas". No lo he podido hacer así porque ninguno de mis moldes para el horno son válidos para cocina de inducción.
Resultados:
Os muestro unas fotos a la espera de que se enfríe y se lleve a cabo la cata. De momento, os comento que tenía miedo de quemarme, por si al desmoldar la tarta saltaba caramelo hirviendo, y nada más lejos de la realidad. La tarta se desmoldó sin problemas, y de riada de caramelo, nada de nada.
NOTA:
Ya sé que son muchas fotos, pero me encanta el brillo acaramelado de las manzanas y las ciruelas.
Conclusiones:
El catador me comenta que de sabor le daría un 9,95 pero de presentación un 8! Le parece una presentación un poco desordenada, y unos trozos demasiado grandes. Una vez referidas las dificultades por la falta de un molde adecuado, decide subirme la calificación "por dificultades técnicas".
Por mi parte, creo que me quedé corta de manzana, creo que una genuína Tatín lleva mucha más.
Acompañamos la cata de Porto Calem Velhotes White, lo que ha convertido la introducción de estas conclusiones en todo un ejercicio de autocontrol (hip).
Por mi parte, creo que me quedé corta de manzana, creo que una genuína Tatín lleva mucha más.
Acompañamos la cata de Porto Calem Velhotes White, lo que ha convertido la introducción de estas conclusiones en todo un ejercicio de autocontrol (hip).
