Ir al contenido principal

Chipirones con arroz



Este es un plato todoterreno: fácil de cocinar, bastante asequible,  normalmente del gusto de mayores y pequeños porque no tiene espinas, y si te sobra guiso de chipirones, lo congelas y para otro día¡

Ahora mismo sólo se me ocurre una pega, y que es común a moluscos, pescados y mariscos: debemos tirar enseguida los desperdicios y bandejas que los contienen, porque desprenden enseguida un olor muy fuerte.  Si queréis conocer la receta de estos chipirones, seguid leyendo a continuación, y si además queréis conocer a la responsable de este fuerte olor, seguid hasta la zona verde.

Ingredientes (2 personas)

500 g de chipirones

200 g de arroz
1 cebolla y media
1 pimiento verde
3 tomates pequeños o tomate natural triturado
2 dientes de ajo
Aceite de oliva
Sal

Preparación

∞ Limpiamos bien los chipirones, especialmente el interior
∞ Los cortamos: a la mitad o en tres trozos, dependiendo de lo grandes que sean
∞ En una cazuela, doramos un diente de ajo fileteado a fuego lento. Retiramos el ajo (yo prefiero retirarlo, pero mucha gente los deja, lo importante es que no se quemen)
∞ Picamos una cebolla finamente. La pochamos en el aceite de ajo
∞ Picamos el pimiento en trocitos pequeños. Lo añadimos al frito de cebolla y cocinamos todo junto lentamente
∞ Añadimos los tomates pelados y cortados en daditos o unas cucharadas de tomate natural triturado y cocinamos unos minutos.
∞ Salamos el sofrito: conviene no excederse, ya que los chipirones ya aportan bastante sal
∞ Añadimos los chipirones, y dejamos cocinar lentamente unos 15-20 minutos más, hasta que estén listos los chipirones
∞ Servimos acompañado de un arroz blanco

Preparación del arroz blanco



∞ En una pota con una pizca de aceite sofreímos un diente de ajo laminado y unos trozos de cebolla
∞ Añadimos el arroz y le damos unas vueltas a fuego no muy vivo
∞ Por último, añadimos el agua (dos y media-tres medidas de agua por cada medida de arroz) y la sal, removemos y dejamos cocer lentamente sin volver a remover hasta que esté listo

Chipirones con arroz


NOTA:

El mal olor del pescado en descomposición se debe a un compuesto bastante sencillo, la trimetilamina, N(CH3)3 .  
En su ameno libro "El tío Tungsteno: recuerdos de un químico precoz", el neurólogo Oliver Sacks nos cuenta una pequeña broma que le gastó a su madre: su insaciable curiosidad científica y talento para la química le llevó a a destilar  trimetilamina  a partir de una planta, y poner unas gotitas del apestoso líquido volátil obtenido en el pescado fresco que su madre acababa de comprar. Esta por supuesto, pensando que el pescado estaba pasado, lo tiró de inmediato.

Entradas populares de este blog

Limoncello casero

Hoy estreno la categoría de las bebidas espirituosas con un sabor que me encanta, el limón. Bueno, todos los cítricos me entusiasman: en comidas, postres, bebidas, perfumes... Y digo, ¡por fin! porque aunque no os contaba nada, estos últimos 15 días he estado preparando lo que os traigo hoy (no penséis que es laborioso, es que necesita un tiempo de maceración). Esta es la primera vez que hago un licor, pero cuando vi la receta del limoncello (un licor típico del sur de Italia) me pareció tan sencilla, que decidí hacer esta primera incursión. La receta la encontré en la web   www.buscarecetas.com.ar . Ingredientes:   1/2 l de aguardiente gallego de orujo 1/2 Kg de limones 750 ml agua mineral 400 g de azúcar Preparación: Este licor se elabora con la cáscara de los limones, por lo que lo ideal sería conseguir unos limones caseros o de máxima confianza, y en todo caso lavados con esmero (vamos a extraer los compuestos presentes en...

Iron cakes o el experimento que salió mal

Ponseby para Químico Cocinero Teniendo en cuenta que este es un blog de cocina que defiende la importancia de experimentar, me he permitido aportar esta experiencia mía en el mundo de las magdalenas, que por fallida, o mejor debería decir desastrosa, me ha enseñado a respetar estos dulces aparentemente inocentes. Aquella tarde me sentí aventurera y recordé una receta que había copiado no sé dónde ni cuándo y que esperaba agazapada en un cajón. Me dije: "¿por qué no?".  Sin saberlo, acababa de caer en lo más parecido que conozco a entrar en un páramo de arenas movedizas. Seguí la sencilla receta al pie de la letra, utilizando los ingredientes y las cantidades exigidas sin caer en la tentación de introducir variaciones o sucedáneos audaces. Ignorante de mí, en esos momentos un pequeño e imparable drama empezaba a fermentar.  Orgullosa, fui repartiendo con mimo la masa resultante en sus cestillos de papel rizado. ¡Ya me parecía verlas crecer, formándose en s...

Caballa al horno

Después de unas agradables vacaciones, aquí estoy de vuelta. Bueno, hace ya unos cuantos días que estoy de vuelta, pero distracciones varias, y sobre todo un profundo dilema , me habían impedido contaros alguna de mis experiencias culinarias... Y es que a mi modo de ver, en cuanto al blog he acabado el año muy arriba: que si la entrevista para "El rincón de Galicia" , que si los 100 primeros seguidores , un premio con el que me siento profundamente identificada, el "Black Sheep" (al cual por cierto aún le tengo que hacer los honores), y la hilarante, desternillante, apoteósica aventura de Ponseby y sus Iron Cakes , con las maravillosas fotos de Dospixels ... Cómo no va a ser dificil retomar el blog en este nuevo año!!!! Y con la dificultad añadida de que tras los pequeños (en serio, pequeñitos...) excesos cometidos durante las fiestas, tanto yo como mi pandilla de catadores voluntarios, comenzamos el año un poco inapetentes, pidiendo verduritas y...